{"id":372,"date":"2015-11-27T13:14:30","date_gmt":"2015-11-27T13:14:30","guid":{"rendered":"https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/?p=372"},"modified":"2020-05-27T13:15:23","modified_gmt":"2020-05-27T12:15:23","slug":"control-social-en-bolivia-una-alternativa-humana-a-la-erradicacion-forzosa-de-cultivos-de-coca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/control-social-en-bolivia-una-alternativa-humana-a-la-erradicacion-forzosa-de-cultivos-de-coca\/","title":{"rendered":"Control Social En Bolivia:\u00a0Una Alternativa Humana a la Erradicaci\u00f3n Forzosa de Cultivos de Coca"},"content":{"rendered":"<p>Thomas Grisaffi<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"> [1]<\/a><\/p>\n<p>Este articulo presenta un resumen de la pol\u00edtica de control de la coca en Bolivia. Dos d\u00e9cadas de erradicaci\u00f3n forzada fracasaron rotundamente, generando pobreza y gruesas violaciones a los derechos humanos sin que cumplieran su objetivo: reducir los cultivos de coca. En 2004 el gobierno Boliviano otrog\u00f3 derechos para cultivar un <em>cato<\/em> de coca (1600 metros cuadrados) a cada una de las familias cocaleras registradas en Chapare (una de las dos regiones m\u00e1s importantes de cultivo de coca en Bolivia). Los responsables pol\u00edticos y los cocaleros acordaron conjuntamente el tama\u00f1o de la parcela de coca en un esfuerzo por proveer a cada familia con el equivalente de un salario minimo como ingreso proveniente de la coca y para reducir la violencia. La admistraci\u00f3n de Morales ha continuado con esta pol\u00edtica y en los \u00faltimos seis a\u00f1os uniones de productores cocaleros, funcionarios y miembros de la comunidad internacional han construido un complejo y sustentable sistema de monitoreo, licenciamiento y reducci\u00f3n de la coca. Sobre la base de 30 meses de trabajo etnogr\u00e1fico este art\u00edculo describe la nueva aproximaci\u00f3n de Bolivia al control de la coca. Eval\u00faa la efectividad del programa como tambi\u00e9n los importantes desaf\u00edos a su implementaci\u00f3n. Se argumenta que, al concentrarse en el bienestar social, los derechos humanos y la estabilidad econ\u00f3mica de las familias cocaleras la aproximaci\u00f3n colaborativa de Bolivia puede ser mucho m\u00e1s efectiva reduciendo la superficie de cultivo de coca en el largo plazo que las estrategias anteriores de erradicaci\u00f3n forzada.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-254 aligncenter\" src=\"https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2020\/05\/DSC06443-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"574\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2020\/05\/DSC06443-300x199.jpg 300w, https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2020\/05\/DSC06443-1024x681.jpg 1024w, https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2020\/05\/DSC06443-768x511.jpg 768w, https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2020\/05\/DSC06443-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2020\/05\/DSC06443-2048x1361.jpg 2048w, https:\/\/research.reading.ac.uk\/coca-cocaine-bolivia-peru\/wp-content\/uploads\/sites\/127\/2020\/05\/DSC06443-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 574px) 100vw, 574px\" \/><\/p>\n<p>Evo Morales y el partido <em>Movimiento al Socialismo<\/em> (MAS) obtuvieron aplastantes victorias en las elecciones presidenciales y legislativas de 2005, 2009 y 2014. Desde el principio de su mandato, el Presidente Morales (dirigente del sindicato de cultivadores de la hoja coca de la zona del Chapare) rompi\u00f3 de manera radical con la estrategia anti-drogas respaldada por los Estados Unidos, la misma que se centraba en la erradicaci\u00f3n forzosa de la hoja de coca y en la criminalizaci\u00f3n de los cultivadores. La nueva pol\u00edtica, designada a menudo como \u201ccoca si, coca\u00edna no\u201d marca una distinci\u00f3n entre la hoja de la coca (consumida por los ind\u00edgenas andinos durante milenios) y la coca\u00edna, la droga il\u00edcita. La estrategia legaliz\u00f3 el cultivo de una peque\u00f1a cantidad de hoja de coca en zonas espec\u00edficas, alent\u00f3 a los sindicatos cocaleros\u00a0 a ejercer tareas de auto-control para asegurarse que los cultivadores no excedieran los l\u00edmites pactados y previ\u00f3 la industrializaci\u00f3n y la exportaci\u00f3n de productos elaborados a base de coca. El principal objetivo de la pol\u00edtica consist\u00eda en reducir los da\u00f1os infringidos a las comunidades cultivadoras de hoja de coca.<\/p>\n<p>El nuevo enfoque no s\u00f3lo ha reducido el cultivo de la coca sino que ha tenido un impacto positivo en varias \u00e1reas: la disminuci\u00f3n de casos de violaci\u00f3n de derechos humanos y la posibilidad de que los cultivadores de coca diversifiquen sus fuentes de ingresos. No obstante, el control cooperativo de la coca sigue siendo pol\u00e9mico. E.E.U.U. ha sido particularmente cr\u00edtico al respecto y ha mencionado pruebas que afirman que el comercio ilegal de coca\u00edna se ha expandido en estos \u00faltimos a\u00f1os. En 2008, la casa blanca puso a Bolivia en la lista negra de los pa\u00edses que no cooperan con la lucha contra el tr\u00e1fico de drogas y esta es una medida que se ha mantenido a\u00f1o tras a\u00f1o desde entonces. Las consecuencia de esta \u201cdescertificaci\u00f3n\u201d incluyen sanciones tales como la suspensi\u00f3n de la ayuda de los Estados Unidos para el desarrollo y la suspensi\u00f3n de cr\u00e9ditos y beneficios comerciales.<\/p>\n<p>Basada en un trabajo de campo etnogr\u00e1fico de largo alcance (treinta meses de investigaci\u00f3n repartidos en varias visitas realizadas entre 2005 y 2014)<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> esta investigaci\u00f3n fue realizada en el Chapare, una de las dos principales regiones de Bolivia en las que se cultiva la coca. Este art\u00edculo explica la realidad de los cultivadores de coca y la forma en la que han vivido las diferentes pol\u00edticas de control de la coca. El art\u00edculo comienza contextualizando el tema del cultivo de la coca en Bolivia. Seguidamente, proporciona un an\u00e1lisis sobre los da\u00f1os generados por la erradicaci\u00f3n forzada y sobre el fracaso de los proyectos de desarrollo respaldados por los Estados Unidos los mismos que fueron llevados a cabo con el objetivo de ofrecer a los cultivadores m\u00e1s pobres alternativas econ\u00f3micas realistas al cultivo de la coca. La segunda mitad del art\u00edculo se centra en la nueva pol\u00edtica sobre la coca instaurada por Morales y explica la manera en la que la misma es llevada adelante por los sindicatos del cultivadores del Chapare. Se argumenta que los agricultores han hecho significativos sacrificios para implementar la nueva pol\u00edtica y que la misma representa una alternativa viable y menos da\u00f1ina a la erradicaci\u00f3n forzosa de cultivos de coca.<\/p>\n<p><strong>La coca en Bolivia<\/strong><\/p>\n<p>La coca (<em>Erythroxylum coca<\/em>), es una robusta planta que ha sido cultivada en las estribaciones orientales de los Andres desde hace al menos 4.000 a\u00f1os. Cada uno de tres bolivianos consume regularmente la hoja coca o productos elaborados a base de coca (<em>La Raz\u00f3n <\/em>2013a). La coca puede ser masticada o preparada como un t\u00e9 y se utiliza para suprimir sensaciones de hambre, sed y fatiga. La coca tiene tambi\u00e9n importantes funciones sociales, religiosas y culturales. La coca es, por ejemplo, un componente vital en rituales tales como ofrendas a la <em>Pachamama<\/em> y al <em>Supay<\/em> (deidades andinas relacionadas con la tierra), y es usada para curar una amplia gama de enfermedades (Carter and Mamani 1986).<\/p>\n<p>Desde la llegada de los espa\u00f1oles al nuevo mundo, se han desatado debates sobre el uso, la producci\u00f3n y la legalidad tanto de la coca como de sus derivados. En 1961 el estatus de la hoja de coca como droga peligrosa fue consagrado en ley internacional al ser incluida junto a la coca\u00edna y a la hero\u00edna en la Single Convention on Narcotic Drugs\u00a0 (el tratado m\u00e1s importante de legislaci\u00f3n internacional sobre el control de drogas). La convenci\u00f3n, que Bolivia firm\u00f3 en 1976, establece que los gobiernos deben desraizar todos los arbustos en su territorio (incluso aquellos que crecen de manera salvaje) y que la pr\u00e1ctica tradicional de la masticaci\u00f3n de la hoja de coca debe ser suprimida en un plazo de 25 a\u00f1os tras la ratificaci\u00f3n de este convenio. La convenci\u00f3n de 1961 proporcion\u00f3, por lo tanto, la justificaci\u00f3n y el marco legal para las posteriores campa\u00f1as de erradicaci\u00f3n de la hoja de coca apoyadas por los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos de la O.N.U, Bolivia es el tercer productor m\u00e1s grande del mundo de hoja de la coca despu\u00e9s de Per\u00fa y de Colombia, con unas 23.000 hect\u00e1reas de cultivo. En 2013, el mercado de hoja seca de coca en Bolivia fue valorado en 283 millones de d\u00f3lares, cifra que representa el 9.4% del PIB en el sector agr\u00edcola(UNODC 2015). Bolivia tiene dos principales zonas para el cultivo de la hoja de coca: los Yungas de La Paz, donde se producen dos tercios del total y el Chapare, donde se produce el resto. Dado el importante significado cultural de la coca en Bolivia, se pidi\u00f3 a los legisladores que permitieran una producci\u00f3n limitada de hoja de coca a fin de suministrar el mercado tradicional dom\u00e9stico. De esta forma, la ley Boliviana 1008 anti-narc\u00f3ticos (aprobada tras una intensa presi\u00f3n por parte de los Estados Unidos en 1988) estipula que 12.000 hect\u00e1reas de coca pueden ser cultivadas legalmente en \u201czonas de cultivo tradicional\u201d designadas principalmente en los Yungas de La Paz. El resto de los cultivos de coca, incluyendo los del Chapare, fueron proscritos y designados para la erradicaci\u00f3n. Los cultivadores de hoja de coca del Chapare vieron desde siempre esta distinci\u00f3n en la ley 1008 como arbitraria y tremendamente injusta.\u00a0 El Presidente Morales se comprometi\u00f3 a derogar la ley 1008 y a substituirla por dos leyes diferentes, una para la coca y otra para las sustancias controladas. La nueva ley de la coca fue finalmente desarrollada en julio de 2015 conjuntamente con las organizaciones nacionales de cultivadores de coca.<\/p>\n<p><strong>El Chapare <\/strong><\/p>\n<p>Este art\u00edculo se centra en los esfuerzos para controlar la coca en la zona tropical de Cochabamba (designada de aqu\u00ed en adelante como el Chapare) dado que es aqu\u00ed donde las campa\u00f1as de erradicaci\u00f3n respaldadas por los Estados Unidos fueron m\u00e1s vigorosas, pero tambi\u00e9n porque fueron los sindicatos de cultivadores de hoja de coca del Chapare quienes desarrollaron la estrategia alternativa del control de la coca, la misma que ser\u00e1 discutida a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Chapare es una zona agr\u00edcola tropical situada en el centro del pa\u00eds. La poblaci\u00f3n abarca a campesinos quechua parlantes y a antiguos mineros y trabajadores fabriles de la zona del altiplano, muchos de los cuales migraron a esta regi\u00f3n a\u00a0 principios de los a\u00f1os 80 en busca de oportunidades en la econom\u00eda de la coca-coca\u00edna. Las familias colonizadoras establecieron peque\u00f1as granjas familiares y confiaron en su fuerza de trabajo para cultivar arroz, pl\u00e1tanos, c\u00edtricos y coca. Otros encontraron trabajos rudimentarios empapando hojas de coca desmenuzadas en solventes a fin de extraer el alcaloide de la coca\u00edna y producir pasta de coca\u00edna (el primer paso para refinar coca\u00edna pura). A mediados de los a\u00f1os ochenta, la industria de la coca-coca\u00edna proporcion\u00f3 trabajo hasta a un 20% de la mano de obra de la naci\u00f3n generando alrededor de 600 millones de d\u00f3lares anualmente, una cifra similar a la obtenida por el resto de las exportaciones legales combinadas (Painter 1994: 49).<\/p>\n<p>Influenciados por la estructura de lo sindicatos agrarios en los valles de Cochabamba, los colonos se organizaron en sindicatos aut\u00f3nomos y se internaron en la selva demandando tierras. La primera cosa que hicieron fue despejar un \u00e1rea para hacer un campo de f\u00fatbol y para construir un galp\u00f3n donde realizar sus reuniones comunitarias mensuales. Dada la hist\u00f3rica ausencia del estado, los <em>sindicatos <\/em>asumieron el rol del gobierno local. Al d\u00eda de hoy, los <em>sindicatos <\/em>son responsables de asignar tierras, administrar justicia, gravar el comercio de la coca y hacerse cargo de proyectos de la comunidad tales como la construcci\u00f3n de escuelas o caminos (see Grisaffi 2013). Existen m\u00e1s de 1.000 <em>sindicatos<\/em>, los mismos que, a su vez, se hallan agrupados en seis federaciones que representan a unas 45.000 familias de cultivadores de coca en total. Las mujeres se hallan tambi\u00e9n organizadas en una federaci\u00f3n paralela.<\/p>\n<p>Los peque\u00f1os agricultores cultivan la coca porque tiene varias ventajas comparativas como cultivo comercial. La coca crece como una maleza en lugares donde no lo consiguen otras especies (en laderas empinadas, en suelo \u00e1cido y en altitud). Alcanza madurez solamente despu\u00e9s de un a\u00f1o y puede ser cosechada una vez cada tres a cuatro meses, proveyendo a la familia que la planta una fuente de ingresos regular. El trabajo de plantaci\u00f3n y mantenci\u00f3n de la coca incluye a personas de ambos sexos y de todas las edades y las principales herramientas utilizadas (machete, palo de excavaci\u00f3n y un rociador de cultivos montado en un morral) son baratas y se hallan ampliamente disponibles en las zonas rurales. La coca tiene una alta relaci\u00f3n peso\/valor. Esto es importante porque muchos cultivadores viven lejos del camino m\u00e1s cercano y se ven obligados a cargar los productos que desean comercializar sobre sus espaldas a trav\u00e9s de largas distancias. Finalmente y a\u00fan m\u00e1s importante es que dado que el precio var\u00eda considerablemente, hay siempre un mercado garantizado para la coca. Los comerciantes compran a menudo la hoja seca de coca al pie de plantaci\u00f3n (se paga a veces la mitad, o incluso el total, por adelantado), ahorrando as\u00ed esfuerzo, tiempo y dinero al cultivador.<\/p>\n<p>Los cultivadores no se hacen ricos con la coca. La mismacomplementa su agricultura de subsistencia y, en ausencia de otras actividades que generen ingresos, es una de las pocas que provee acceso al dinero en efectivo. Una dirigente sindical explica, la \u201cCoca es nuestra subsistencia \u2013 permite que nuestros ni\u00f1os estudien y paga nuestra ropa adem\u00e1s de la comida y las visitas al doctor.\u201d La mayor parte de los cultivadores del Chapare vive por debajo de la l\u00ednea de la pobreza. Lejos de las principales ciudades, las casas se construyen de tablones \u00e1speramente cortados y tienen los pisos de tierra. Muchas de ellas no cuentan con servicios de electricidad, saneamiento o agua potable.<\/p>\n<p><strong>Erradicaci\u00f3n de las cosechas y desarrollo condicionado<\/strong><\/p>\n<p>La erradicaci\u00f3n de los cultivos de coca en la regi\u00f3n de los Andes ha sido una piedra angular de la estrategia antinarc\u00f3ticos comandada por los Estados Unidos (Grisaffi 2014). La justificaci\u00f3n para la erradicaci\u00f3n de los cultivos fue que la misma preven\u00eda que la coca fuera convertida en droga que ser\u00eda luego comercializada en el mercado internacional. La erradicaci\u00f3n se realiza a menudo de manera manual: equipos de erradicadores (normalmente militares reclutas) acompa\u00f1ados por miembros de la polic\u00eda fuertemente armados entran en peque\u00f1as parcelas para desarraigar las cosechas.<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> Mientras que la erradicaci\u00f3n de la coca disfruta de un fuerte apoyo entre los pol\u00edticos de los E.E.U.U., existe un c\u00famulo creciente de investigaci\u00f3n que se\u00f1ala que esta pol\u00edtica no logra sus objetivos generando, por el contrario-amplios efectos nocivos (Dion and Russler 2008, Mejia 2010, Mansfield 2011, Grisaffi and Ledebur 2014)<\/p>\n<p>E.E.U.U. lanz\u00f3 una campa\u00f1a de erradicaci\u00f3n de la coca en el Chapare a mediados de los a\u00f1os ochenta. Inicialmente, la erradicaci\u00f3n fue llevada a cabo en colaboraci\u00f3n con comunidades del cultivadores de coca y el estado lleg\u00f3 incluso a pagar a los cultivadores afectados una compensaci\u00f3n (una tasa de aproximadamente 2.000 d\u00f3lares americanos por hect\u00e1rea erradicada). Sin embargo, este panorama cambi\u00f3 en 1997 cuando, en un intento por congraciarse con la embajada de los E.E.U.U., el gobierno de Banzer (1997-2001) puso en marcha el Plan Dignidad, una campa\u00f1a acelerada y sin barreras de erradicaci\u00f3n de la coca que ten\u00eda por objetivo destruir la totalidad de cultivos de coca en el Chapare antes de 2002. El Plan Dignidad redujo dram\u00e1ticamente la cantidad de cultivos de coca en el Chapare,<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y fue promocionado por los E.E.U.U. como una significativa victoria en la \u201cguerra contras las drogas\u201d. Sin embargo, este \u00e9xito tuvo un alto coste social.<\/p>\n<p>La erradicaci\u00f3n dej\u00f3 atr\u00e1s la disposici\u00f3n de ayuda al desarrollo y hundi\u00f3 a familias de cultivadores de coca en una severas crisis econ\u00f3mica. Peor a\u00fan, la decisi\u00f3n de orientar a las fuerzas de seguridad hacia enemigos internos provoc\u00f3 confrontaciones violentas yabri\u00f3 el espacio para la violaci\u00f3n a los derechos humanos. Lasfuerzas especiales entrenadas y financiadas por los E.E.U.U. para ejecutar misiones de erradicaci\u00f3n fueron denunciadas por una gama de atrocidades en las que se inclu\u00eda asesinato, violaci\u00f3n, hurto, viviendas incendiadas, golpizas y tortura.<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> De conformidad con la draconiana ley antinarc\u00f3ticos 1008, cientos de campesinos fueron arrestados por cargos relacionadas con asuntos de droga con escasa o ninguna evidencia y fueron detenidos de manera indefinida sin mediar inculpaci\u00f3n (Ledebur 2005). No resulta sorprendente as\u00edque la pol\u00edtica gubernamental de \u201ccoca cero\u201d en el Chapare fuera vista localmente como una pol\u00edtica de \u201ccero cocaleros\u201d.<\/p>\n<p>El grueso del financiamiento de los E.E.U.U. estaba dedicado a la erradicaci\u00f3n y a la aplicaci\u00f3n de ley antidrogas pero una parte de ese financiamiento estaba destinado tambi\u00e9n a apoyar a los agricultores a desarrollar cultivos alternativos que fueran legales. No obstante, los pobladores locales sostuvieron (con muy pocas excepciones) que los proyectos apoyados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) no hab\u00edan servido de mucho para mejorar sus vidas. Estos proyectos estuvieron aquejados por problemas en t\u00e9rminos de: continuidad de la ayuda (los cultivadores deb\u00edan desraizar sus cultivos de coca antes de recibir ayuda), clase de ayuda propuesta, y manera en la cual estos proyectos fueron ejecutados. As\u00ed por ejemplo, los productores afirmaban que, dada la inexistencia de mercado para los productos tropicales promovidos por USAID (pi\u00f1as, palmitos y pl\u00e1tanos), era a menudo mejor dejar las cosechas podrirse en los campos antes que asumir los gastos y el esfuerzo de cosecharlos. Tambi\u00e9n dijeron aquelos proyectos agr\u00edcolas de USAID hicieron poco para estimular la econom\u00eda local y generaron solamente un pu\u00f1ado de trabajos mal pagados. Finalmente, la pol\u00edtica de USAID de no colaborar con los sindicatos de cocaleros sembr\u00f3 desconfianza y provoc\u00f3 divisi\u00f3n dentro de las comunidades de productores de coca. Los productores locales llegaron a la conclusi\u00f3n que USAID intentaba romper la uni\u00f3n existente a fin de aplicar la estrategia de dividir para reinar. En junio de 2008, los sindicatos anunciaron que no firmar\u00edan nuevos acuerdos de apoyo con USAID.<\/p>\n<p><strong>El acuerdo del <em>cato<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Las pol\u00edticas represivas del estado ayudaron a consolidar la determinaci\u00f3n de los productores a defender su derecho a cultivar la coca, medida que ellos consideraron como un tema de soberan\u00eda nacional (Grisaffi 2010).\u00a0Entre los a\u00f1os 1990 y 2000, los sindicatos de productores de coca realizaron protestas masivas, marchas y bloqueo de caminos que hicieron el pa\u00eds ingobernable. En 2004, el Presidente Carlos Mesa (2003-2005) cedi\u00f3 a las demandas de los productores del Chapare y permiti\u00f3 cultivar a cada miembro del sindicato una cantidad limitada de coca, un <em>cato <\/em>(una parcela de 1.600 metros cuadrados) en zonas establecidas de cultivo, a fin de asegurar a las familias productoras un ingreso b\u00e1sico. Tras el acuerdo del <em>cato <\/em>las protestas, la violencia y las violaciones a los derechos humanos disminuyeron inmediatamente. El \u201c<em>cato<\/em>\u201d deb\u00eda ser en teor\u00eda una medida temporal utilizada para desactivar las crecientes tensiones sociales y pol\u00edticas. Sin embargo, tras la ascensi\u00f3n al poder del Presidente Morales, esta medida se convirti\u00f3 en el eje central de su pol\u00edtica sobre la coca. Morales permiti\u00f3el cultivo de 7.000 hect\u00e1reas de coca en el Chapare y otras 1.000 hect\u00e1reas adicionales en otras zonas \u201cde transici\u00f3n\u201d.<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> \u00a0El gobierno del MAS, en colaboraci\u00f3n con los sindicatos de productores de coca y con el apoyo de la Uni\u00f3n Europea, ha desarrollado desde entonces un sofisticado sistema de monitoreo, control y reducci\u00f3n de la coca.<\/p>\n<p>Para ser elegibles para un <em>cato <\/em>de coca, los cultivadores deben primero ganar un t\u00edtulo de tierra oficial y tener su <em>cato <\/em>medido y registrado por la instituci\u00f3n estatal encargada de la supervisi\u00f3n de la coca, la UDESTRO,<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>la misma que realiza la medici\u00f3n sistem\u00e1tica del terreno cada dos a\u00f1os. Como parte del esfuerzo de supervisi\u00f3n, la Uni\u00f3n Europea ha financiado un registro biom\u00e9trico de los productores de coca y ha distribuido documentos de identidad. Sobre esta infraestructura se montan a nivel local los <em>sindicatos <\/em>a fin de efectuar controles internos (denominados como \u201ccontrol social\u201d) a fin de asegurar que los productores de coca respetan el l\u00edmite de un <em>cato<\/em>.<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Los <em>sindicatos <\/em>se hallan asimismo bien emplazados para ejercer el control social dado que tienen una larga historia de autonom\u00eda(Grisaffi 2013).<\/p>\n<p>El control de la coca es una responsabilidad compartida que involucra a toda la comunidad. Cada <em>sindicato <\/em>de base organiza inspecciones regulares de las plantaciones de coca. Las comisiones se hallan formadas por miembros locales e incluyen a menudo a gente de comunidades vecinas. Si la comisi\u00f3n encuentra que la coca sobrepasa el l\u00edmite del cato, la comunidad erradicar\u00e1 la cosecha completa y prohibir\u00e1 al productor volver a plantar coca por el lapso de un a\u00f1o. Dado el tiempo que toma la coca para madurar, esta medida significa que el productor deber\u00e1 pasar en realidad dos a\u00f1os sin contar con una renta proveniente de la coca. Si el productor viola la regla m\u00e1s de una vez, el sindicato le impone una prohibici\u00f3n de por vida para plantar coca. Los productores aseguran que el nuevo sistema es m\u00e1s eficaz que la pol\u00edtica \u201ccoca cero\u201d financiada por los Estados Unidos. Un hombre explic\u00f3 que bajo la vieja pol\u00edtica, cuando los militares extirpaban su coca \u00e9l pod\u00eda replantar sin ninguna repercusi\u00f3n inmediata. \u201cAntes, cuando plant\u00e1bamos la coca y ellos la arrancaban, nosotros volv\u00edamos a plantarla y ellos volv\u00edan a arrancarla.\u201d Sin embargo, el dice que hoy es \u201c<em>jodido\u201d<\/em>: \u201c\u2026 todo el mundo sabe cu\u00e1nta coca tienes y la gente esta lista a denunciar a cualquiera que plante m\u00e1s de un <em>cato<\/em>.\u201d Las amenazas son reales: A la fecha, m\u00e1s de 800 cultivadores en el Chapare han perdido su <em>cato <\/em>por haber roto el acuerdo (Opini\u00f3n 2014).<\/p>\n<p>Los cultivadores tienen buenas razones para respetar el acuerdo, ellos saben que si el cultivo de la coca es restringido, los precios aumentar\u00e1n. Un cultivador resum\u00eda esto de la siguiente forma, \u201ctrabajamos menos, pero hacemos m\u00e1s dinero.\u201d Existe tambi\u00e9n un fuerte sentimiento de orgullo por la comunidad el mismo que motiva a la gente. Un comunario dijo: \u201cSi no respetas el <em>cato <\/em>entonces haces que todo el <em>sindicato <\/em>se vea mal.\u201d Los s<em>indicatos<\/em> que no ejercen niveles de control adecuados son criticados en las reuniones generales y se\u00f1alados en la estaci\u00f3n de radio perteneciente a los sindicatos de la coca. Esto puede tener serias implicaciones materiales. As\u00ed por ejemplo, dirigentes sindicales y concejales municipales confirmaron que el financiamiento de las obras p\u00fablicas podr\u00eda ser suspendido a los sindicatos que no respeten el cato. En una regi\u00f3n en las que muchos carecen de acceso a los servicios b\u00e1sicos, incluyendo caminos, electricidad y saneamiento, esta constituye una amenaza significativa. Un dirigente sindical dijo: \u201cSi vas al municipio y tu sindicato no ha respetado el <em>cato<\/em>, es como tener antecedentes penales. Nadie te va a atender.\u201d Finalmente, los cultivadores de coca se identifican fuertemente con las metas de la administraci\u00f3n del MAS. Ellos consideran que respetando el <em>cato <\/em>apoyar\u00e1n las tentativas y gestiones del gobierno frente a la O.N.U para despenalizar la coca. Como afirma un dirigente sindical, \u201crespetamos el <em>cato <\/em>para tapar la boca de la comunidad internacional.\u201d<\/p>\n<p>A pesar de estos avances, restan a\u00fan desaf\u00edos asociados a la implementaci\u00f3n de la nueva pol\u00edtica. Algunos cultivadores, por ejemplo, han logrado adquirir de forma ilegal m\u00e1s de un <em>cato <\/em>subdividiendo parcelas existentes o comprando tierras adicionales que luego registran bajo un nombre falso. Los sindicatos de la coca son conscientes de estas pr\u00e1cticas y durante los \u00faltimos cinco a\u00f1os han hecho serios esfuerzos por eliminar los llamados \u201ccatos fantasma\u201d. De mayor inter\u00e9s es el impacto que la titulaci\u00f3n de tierras ha tenido en la organizaci\u00f3n sindical misma. La titulaci\u00f3n de las tierras (combinada con el restringido cultivo de la coca legal) ha conducido a un fuerte incremento de los precios de la tierra en la regi\u00f3n. A su vez, esto ha contribuido a elevar los niveles de desigualdad entre los hogares de cultivadores de coca.\u00a0 Algunos cultivadores se\u00f1alan que sus vecinos m\u00e1s ricos hacen uso de su dinero para influir en las decisiones de la comunidad, minando el car\u00e1cter igualitario que caracteriza la democracia del <em>sindicato <\/em>(Grisaffi 2013). Existe tambi\u00e9n una divisi\u00f3n generacional emergente entre los propietarios de la tierra y sus hijos, muchos de los cuales han quedado fuera del mercado y no tienen ninguna esperanza de adquirir su propia tierra o un <em>cato<\/em>de coca. Finalmente, la titulaci\u00f3n de la tierra ha minado la autoridad del <em>sindicato <\/em>al haber puesto el control de la tierra en manos del estado, lejos de los designios de la comunidad.<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> En el largo plazo, estas tendencias podr\u00edan tener un impacto en la capacidad de autocontrol efectivo de parte de la comunidad.<\/p>\n<p>Una minor\u00eda de cultivadores simplemente rechaza cumplir con el r\u00e9gimen. En estas situaciones, trabajadores de UDESTRO negocian con los dirigentes de la comunidad y, si hace falta, realizar\u00e1n gestiones para que la coca sea erradicada por las tropas gubernamentales. Sin embargo, en contraste con el pasado reciente, la violencia no forma ya parte de la erradicaci\u00f3n. Un cultivadora de mediana edad afirm\u00f3: \u201cActualmente ya no nos rebelamos cuando los cortadores de coca entran a nuestras parcelas; simplemente les mostramos donde est\u00e1 la coca y los dejamos hacer su trabajo.\u201d Otros se\u00f1alaron que las fuerzas de seguridad no los consideran ya como \u201cenemigos\u201d sino como \u201c<em>compa\u00f1eros\u201d<\/em>. Esta colaboraci\u00f3n positiva podr\u00eda atribuirse al hecho que UDESTRO tiene entre sus funcionarios a representantes del sindicato de cocaleros, lo cual ha realzado la legitimidad de la instituci\u00f3n pero tambi\u00e9n del estado mismo. Como un campesino dijo, \u201centienden que dependemos de la coca\u2026 Podemos hablar con ellos y si hay un problema podemos encontrar una soluci\u00f3n.\u201d En suma, la mayor parte de los cultivadores est\u00e1 de acuerdo en que limitar el cultivo de la coca es un peque\u00f1o precio a pagar a cambio de la paz y de la ciudadan\u00eda plena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Un nuevo paradigma de desarrollo<\/strong><\/p>\n<p>Desde 2006, el gobierno del MAS ha promovido el desarrollo econ\u00f3mico en las zonas productoras de coca. Sin embargo, a diferencia de la estrategia anterior, el acceso a la ayuda no se halla ya condicionado a la previa erradicaci\u00f3n de la coca. Esto es importante, porque los agricultores se\u00f1alan que la red de seguridad econ\u00f3mica proporcionada por el <em>cato <\/em>(alrededor de 200 d\u00f3lares al mes equivalentes al salario m\u00ednimo) les permite mayor disposici\u00f3n al riesgo y les incita a invertir esfuerzo, tiempo y capital en estrategias alternativas de sustento.<\/p>\n<p>Tanto agricultores como promotores sociales del gobierno afirman que los programas de piscicultura y sustituci\u00f3n de cultivos empiezan a ofrecer resultados positivos. La menor dependencia de la coca se refleja en el hecho de que algunos agricultores describen ahora al <em>cato <\/em>como una \u201ccuenta de ahorros\u201d m\u00e1s que como su principal fuente de ingresos. En este sentido, un agricultor afirm\u00f3 \u201cUno gana el dinero para llenar su est\u00f3mago de algo m\u00e1s pero la coca es para el ahorro.\u201d En noviembre de 2013, un dirigente comentaba lo siguiente en el marco de una reuni\u00f3n del sindicato de cocaleros: \u201cHoy somos no s\u00f3lo cocaleros sino tambi\u00e9n bananeros y palmiteros (cultivadores del palmito).\u201d Estos saldos positivos han sido corroborados por datos de la O.N.U. En\u00a0 2011 los pl\u00e1tanos cubrieron la mayor \u00e1rea cultivada del Chapare seguidos por los c\u00edtricos y los palmitos (Ledebur and Youngers 2013: 4).<\/p>\n<p>Las inversiones del gobierno en infraestructura, la consolidaci\u00f3n institucional y el desarrollo social han incorporado al Chapare a la\u00a0 econom\u00eda y a la vida social del pa\u00eds. Los residentes de Chapare sostienen que hoy existen m\u00e1s trabajos que no contemplan el trabajo agr\u00edcola, becas gubernamentales que permiten que sus hijos puedan estudiar en la universidad y un mayor acceso a pr\u00e9stamos gubernamentales con bajos intereses que les han permitido crear sus propios negocios (tiendas y taxis). En consecuencia, la econom\u00eda local ha comenzado a crecer. Es evidencia de ello la proliferaci\u00f3n de motos de segunda mano, las mejoras que se ven en los hogares y el sustantivo incremento en los precios de la tierra. A fin de dar una idea de la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica ocurrida, un agricultor afirma: \u201cEn las fiestas la gente ya no toma chicha (bebida hecha en casa), ahora solo bebe cervezas en botella y ron.\u201d Examinando las causas subyacentes del cultivo de la coca tales como la escasa presencia estatal, la pobreza y la exclusi\u00f3n social, es posible demostrar que la pol\u00edtica de reducci\u00f3n de los cultivos de coca es m\u00e1s sostenible que la pol\u00edtica de la erradicaci\u00f3n forzada.<\/p>\n<p>Los beneficios de los proyectos de desarrollo respaldados por el gobierno son, sin embargo, desiguales. La mayor parte de la inversi\u00f3n estatal ha sido aplicada en \u00e1reas cercanas a las principales carreteras. Mientras tanto, los campesinos que viven en regiones monta\u00f1osas aisladas deben a\u00fan hacer frente a muchas dificultades. En estas \u00e1reas de pendientes escarpadas, las cosechas no crecen, la tierra arenosa hace que la producci\u00f3n de coca sea mucho menor que la que se cultiva en \u00e1reas planas y la falta de caminos y de puentes hace que la comercializaci\u00f3n productos sea imposible. Algunos agricultores est\u00e1n pidiendo, por lo tanto, mayor inversi\u00f3n del gobierno en infraestructura y ayuda para conseguir la diversificaci\u00f3n de actividades econ\u00f3micas (incluyendo el turismo y la apicultura). Existe adem\u00e1s un creciente llamado al derecho a plantar dos <em>catos <\/em>de coca de modo de poder cubrir necesidades ligadas a la subsistencia. El acuerdo del <em>cato <\/em>se basa en la confianza y requiere significativos sacrificios por parte de los agricultores de modo que todos puedan salir beneficiados. Si algunos cultivadores sienten que est\u00e1n pagando un precio m\u00e1s alto que otros, el descontento podr\u00eda minar el funcionamiento de todo el sistema a largo plazo.<\/p>\n<p><strong>Legalizaci\u00f3n de la coca<\/strong><\/p>\n<p>Morales, armado con un bolso de hojas de coca y apoyado por el Foro Permanente para las Cuestiones Ind\u00edgenas de la O.N.U, se ha presentado en numerosas ocasiones ante la O.N.U a fin de solicitar a los l\u00edderes de mundo sacar la hoja de la coca de la lista de sustancias controladas. Morales sostiene que la prohibici\u00f3n que sufre la coca es no s\u00f3lo un error hist\u00f3rico sino tambi\u00e9n una medida discriminatoria contra los pobladores de los andes. Estos esfuerzos, sin embargo, no han tenido \u00e9xito. Los pa\u00edses del G8, liderados por E.E.U.U., han contrarrestado la demanda boliviana sosteniendo que sacar a la coca de la lista de sustancias peligrosas significar\u00eda poner en riesgo la integridad del sistema de control internacional de la droga. No obstante, Morales se anot\u00f3 una victoria menor en 2013, cuando Bolivia gan\u00f3 el derecho al consumo tradicional de la coca dentro de su territorio reconciliando de esta manera sus compromisos internacionales con su constituci\u00f3n del a\u00f1o 2009 la misma que declara que el Estado tiene el deber de preservar y proteger la coca que su utiliza en las pr\u00e1cticas ancestrales. Si bien Morales venera la hoja de la coca, cuando se trata de la coca\u00edna, sus gobierno mantiene firme su compromiso con las pol\u00edticas prohibicionistas.<\/p>\n<p>El gobierno ha promovido la industrializaci\u00f3n de la hoja de coca y la elaboraci\u00f3n de productos basados en la coca tales como t\u00e9s, cremas para la piel y p\u00edldoras diet\u00e9ticas. Sin embargo,la ilegalidad de la hoja de coca a nivel internacional hace que la exportaci\u00f3n de productos basados en la hoja de coca sea un camino largo a recorrer mientras que el mercado dom\u00e9stico legal no es capaz de absorber la producci\u00f3n actual. Un reciente estudio de la UE hall\u00f3 que Bolivia requiere unas 14.000 hect\u00e1reas para satisfacer la demanda nacional (P\u00e1gina Siete 2013), una cifra significativamente inferior a la actual producci\u00f3n que se halla en 23.000 hect\u00e1reas. As\u00ed, la planta de tratamiento de coca inaugurada hace cinco a\u00f1os por el gobierno en el Chapare, funciona debajo de su capacidad y los planes del sindicato de cultivar coca org\u00e1nica para el mercado legal contin\u00faan sumidos en el caos. Dados los l\u00edmites del mercado legal y los altos precios pagados por los traficantes, mucha de la coca del Chapare es destinada a las pozas de maceraci\u00f3n donde es transformada en pasta de coca\u00edna.<\/p>\n<p><strong>Tr\u00e1fico de droga<\/strong><\/p>\n<p>La pol\u00edtica de la coca en Bolivia no est\u00e1 dise\u00f1ada para limitar el tr\u00e1fico de droga; sin embargo, existe evidencia que sugiere que el acuerdo del <em>cato <\/em>ha hecho la vida m\u00e1s dura a los trabajadores de la droga en el Chapare. Los cultivadores de coca no se oponen a la producci\u00f3n de la coca\u00edna en t\u00e9rminos morales. Existen niveles muy bajos de consumo de droga en sus comunidades y, en lo que a ellos respecta, el uso de la droga es b\u00e1sicamente un problema de \u201cgringos\u201d. Por otra parte, en cierta medida, los cultivadores dependen del comercio il\u00edcito como un mercado para su cosecha. Sin embargo, como resultado directo del acuerdo del <em>cato <\/em>no es tolerable la producci\u00f3n de droga dentro de las comunidades. Como un trabajador de la droga comentaba: \u201cantes, los compas (cultivadores de la coca) nos avisaban cuando ven\u00edan los UMOPAR (polic\u00eda antinarc\u00f3ticos). Ahora ellos te acusan.\u201d<\/p>\n<p>El endurecimiento de la postura de los cultivadores de hoja de coca con relaci\u00f3n a la producci\u00f3n de droga proviene del hecho de que ahora ellos se han convertido en propietarios de tierras con un t\u00edtulo oficial y un <em>cato <\/em>legal de coca. Es decir, ahora tienen algo perder. Si una comisi\u00f3n del sindicato encuentra un sitio de producci\u00f3n de droga en funcionamiento \u2013 o incluso abandonado\u2013 en el terreno de uno de los miembros del sindicato, el sindicato estar\u00e1 en la obligaci\u00f3n de imponer las sanciones respectivas. Ello podr\u00eda incluir la suspensi\u00f3n indefinida del derecho a cultivar la coca o, en casos extremos, la expulsi\u00f3n del infractor de la comunidad. La polic\u00eda, por su parte, considera importantes sanciones carcelarias para aquellas personas que sean inculpadas como trabajadores de la droga. Dados los escasos beneficios de la producci\u00f3n de la droga, la mayor parte de los cultivadores de coca simplemente considera que no vale la pena correr el riesgo.<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>Los trabajadores de la droga est\u00e1n sintiendo la presi\u00f3n. Como resultado de la presi\u00f3n de los sindicatos, ellos han sido forzados a establecer sitios de producci\u00f3n en \u00e1reas cada vez m\u00e1s remotas y, muchos han tenido incluso que trasladar sus operaciones fuera del Chapare (Grisaffi 2014).<\/p>\n<p>A pesar de los sinceros esfuerzos de los cultivadores de coca para limitar los cultivos y poner freno a la producci\u00f3n de droga, Bolivia est\u00e1 enfrentando un alza en la comercializaci\u00f3n de las drogas lo que incrementa a su vez la violencia y la corrupci\u00f3n (Farthing and Kohl 2014: 139-142): Parte del problema radica en el hecho de que Bolivia se ha convertido en una ruta importante de tr\u00e1nsito para una pasta de coca\u00edna peruana mucho m\u00e1s barata que se trafica hacia la Argentina y el Brasil (ahora el segundo mayor mercado del mundo para la coca\u00edna). El gobierno boliviano est\u00e1 dispuesto a demostrar a la comunidad internacional su compromiso por combatir el emergente problema de la droga y ha elegido aplicar un enfoque inflexible. A pesar de los dr\u00e1sticos cortes de financiamiento de los E.E.U.U.,<a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> (de 41 millones de d\u00f3lares en 2006 a cero en septiembre de 2013), las fuerzas de seguridad bolivianas han aumentado las incautaciones de narc\u00f3ticos il\u00edcitos y la destrucci\u00f3n de laboratorios clandestinos de fabricaci\u00f3n de droga. As\u00ed por ejemplo, entre 2006 y 2012 la polic\u00eda confisc\u00f3 187 toneladas de coca\u00edna pura, un aumento del 234% con respecto a las 56 toneladas confiscadas bajo la supervisi\u00f3n de la DEA entre 1999 y 2005 (La Raz\u00f3n 2013b). Desde 2008 Bolivia ha trabajado con sus vecinos en iniciativas anti-narc\u00f3ticos y ha firmado acuerdosbilaterales con Brasil, Per\u00fa, Argentina y Colombia.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La reducci\u00f3n colaborativa de cultivos de cocaparece estar dando frutos. Un reciente estudio de la O.N.U sobre la coca report\u00f3 que en 2013el cultivo de coca en Bolivia se hab\u00eda detenido en 23.000 hect\u00e1reas, el nivel m\u00e1s bajo registrado desde 2002, con un descenso del 26% comparado con las cifras del 2010(UNODC 2015). El \u00e9xito puede ser medido en t\u00e9rminos de hect\u00e1reas de cultivos de coca reducidos pero quiz\u00e1s una m\u00e9trica m\u00e1s apropiada consista en evaluar el bienestar de los cultivadores de coca y, en este aspecto, Bolivia est\u00e1 sobresaliendo. Desde la inauguraci\u00f3n del acuerdo del <em>cato<\/em>, la econom\u00eda del Chapare ha tomado vuelo, las violaciones a los derechos humanos han disminuido y los est\u00e1ndares de vida han mejorado. A\u00fan cuando E.E.U.U. se ha mantenido altamente cr\u00edtico al control cooperativo de la coca, las organizaciones multilaterales han sido m\u00e1s positivas. En un reciente informe, la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos (2013) clasific\u00f3 el experimento boliviano como \u201cuna excelente pr\u00e1ctica\u201d digna de r\u00e9plica y la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ha elogiado la innovadora pol\u00edtica boliviana, diciendo que \u201cel progreso en Bolivia es innegable\u201d (Ledebur and Youngers 2013).<\/p>\n<p>La idea de que la coca puede ser completamente erradicada y que ello prevendr\u00e1 el tr\u00e1fico de las drogas es un mito peligroso. Mientras haya demanda para la coca\u00edna, la gente continuar\u00e1 cultivando la hoja de la coca dado que representa una soluci\u00f3n a sus necesidades de subsistencia. Si los responsables pol\u00edticos en Washington permanecen firmemente comprometidos con la represi\u00f3n al suministro, entonces, por lo menos, deber\u00edan tomar nota de las lecciones aprendidas en Bolivia. Es sin duda preferible el contar con agricultores comprometidos y saludables cultivando menos coca que entrar en el ciclo de la violencia, la inestabilidad y la inseguridad econ\u00f3mica generado por la erradicaci\u00f3n forzosa. Una soluci\u00f3n a\u00fan mejor ser\u00eda que los E.E.U.U. y los otros pa\u00edses del G8 respaldaran el llamado de Bolivia para legalizar la coca dado que ello abrir\u00eda nuevos mercados para los productos elaborados en base a la coca y generar\u00eda oportunidades econ\u00f3micas para los agricultores del Chapare.<\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>Carter, W. and M. Mamani (1986). <u>Coca en Bolivia<\/u>. La Paz, Editorial Juventud.<\/p>\n<p>Dion, M. and C. Russler (2008). &#8220;Eradication Efforts, the State, Displacement and Poverty: Explaining Coca Cultivation in Colombia during Plan Colombia.&#8221; <u>Journal of Latin American Studies<\/u> <strong>40<\/strong>(3): 399-421.<\/p>\n<p>Farthing, L. and B. Kohl (2014). <u>Evo&#8217;s Bolivia: Continuity and Change<\/u>. Austin, University of Texas Press.<\/p>\n<p>Grisaffi, T. (2010). &#8221; \u2018We are <em>Originarios<\/em>\u2026 We just aren\u2019t from here\u2019: Coca leaf and Identity Politics in the Chapare, Bolivia.&#8221; <u>Bulletin of Latin American Research<\/u> <strong>29<\/strong>(4): 425-439.<\/p>\n<p>Grisaffi, T. (2013). &#8220;\u2018All of us are Presidents&#8217;: Radical Democracy and Citizenship in the Chapare Province, Bolivia.&#8221; <u>Critique of Anthropology<\/u> <strong>33<\/strong>(1): 47-65.<\/p>\n<p>Grisaffi, T. (2014). &#8220;Can you get rich from the Bolivian Cocaine trade? Cocaine paste production in the Chapare.&#8221; <u>Andean Information Network Policy Memos<\/u>\u00a0 Retrieved 1st April, 2014, from <a href=\"http:\/\/ain-bolivia.org\/2014\/03\/can-you-get-rich-from-the-bolivian-cocaine-trade-cocaine-paste-production-in-the-chapare\/\">http:\/\/ain-bolivia.org\/2014\/03\/can-you-get-rich-from-the-bolivian-cocaine-trade-cocaine-paste-production-in-the-chapare\/<\/a>.<\/p>\n<p>Grisaffi, T. (2014). 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Assessing Supply-Side Policy and Practice: Eradication and Alternative Development. <u>Working Paper for the first meeting of the Global commission on Drug Policy<\/u>. Geneva 24-25 Jan 2011.<\/p>\n<p>Mejia, D. (2010). Evaluating Plan Colombia. <u>Innocent Bystanders: Developing Countries and the War on Drugs<\/u>. P. Keefer and N. Loayza. New York, The World Bank and Palgrave Macmillan.<\/p>\n<p>Painter, J. (1994). <u>Bolivia and Coca: A Study in Dependency<\/u>. Boulder; London, Lynne Rienner.<\/p>\n<p>UNODC (2015). <u>Estado Plurinacional de Bolivia: Monitoreo de Cultivos de Coca 2014<\/u>. La Paz, Bolivia, Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Presentado en la XI Reuni\u00f3n de\u00a0Antropolog\u00eda del MERCOSUR (XI RAM) Montevideo, Uruguay 30 de Noviembre al 4 de Diciembre de 2015<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> La investigaci\u00f3n en la cual se basa este art\u00edculo cont\u00f3 con el apoyo de Leverhulme Trust, el Programa Drogas, Seguridad y Democracia (SSRC\/Open Society Foundations\u2019 Drugs, Security, and Democracy Fellowship), y del\u00a0 Economic and Social Research Council (ESRC).<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Se ha utilizado tambi\u00e9n la erradicaci\u00f3n qu\u00edmica, t\u00edpicamente herbicidas que se roc\u00edan desde peque\u00f1os aviones con el fin de destruir plantaciones de coca de mayor extensi\u00f3n. Actualmente Colombia es el \u00fanico pa\u00eds andino que permite la fumigaci\u00f3n a\u00e9rea.<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Como resultado de los esfuerzos de reducci\u00f3n de cultivos de coca en el Chapare, la coca fue desplazada a otras partes de Bolivia (incluyendo los Yungas) pero tambi\u00e9n a Colombia, un claro ejemplo del as\u00ed llamado \u201cefecto globo\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Entre 1997 y 2001 las fuerzas de seguridad mataron a 33 cultivadores de la coca e hirieron a 570. Esto condujo a ataques de represalia que dejaron como resultado a 27 militares y polic\u00edas muertos.<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Esto incluye \u00e1reas que rodean la zona tradicional de los Yungas en el departamento de La Paz y los Yungas de Vandiola en Cochabamba.<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Unidad de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social del Tr\u00f3pico<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> El gobierno se ha comprometido a la erradicaci\u00f3n de la coca que se halle fuera de las zonas designadas. Durante los dos \u00faltimos a\u00f1os, las tropas han erradicado 11.000 hect\u00e1reas anualmente, excediendo as\u00ed largamente las metas gubernamentales.<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Hist\u00f3ricamente, el poder del <em>sindicato <\/em>estuvo arraigado en su control sobre el acceso a la tierra. El <em>sindicato <\/em>ten\u00eda un c\u00f3digo de conducta terminante y si la gente no obedec\u00eda enfrentaba sanciones respaldadas por la amenaza de expulsi\u00f3n de la comunidad. Hoy en d\u00eda, sin embargo, los dirigentes sindicales se muestran poco dispuestos a confiscar parcelas de comunarios por miedo a ser llevados a juicio. Esto ha contribuido a una mayor desmovilizaci\u00f3n y a un creciente menosprecio por la autoridad del <em>sindicato<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> La mayor parte de los trabajadores de la droga son hombres j\u00f3venes, sin tierra y con muy poca esperanza de obtener trabajos decentes. Los mismos deben conformarse pues con este trabajo aburrido, de salarios lamentables, intermitente y que conlleva un importante da\u00f1o para su salud.<\/p>\n<p><a href=\"\/\/586997DE-6511-45F1-AD82-DE833A7A60C4#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Tal corte se gener\u00f3 como respuesta a la decisi\u00f3n de Bolivia de expulsar al embajador de los Estados Unidos y a la Administraci\u00f3n para el Control de Drogas (DEA) en 2008 acus\u00e1ndolos de sedici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Thomas Grisaffi [1] Este articulo presenta un resumen de la pol\u00edtica de control de la coca en Bolivia. 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